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viernes, 27 de enero de 2012

La justa medida

 Nadie en su lecho de muerte dice: "Debería haber pasado más tiempo en la oficina."


Dublín
Hace años escuché o leí esta frase y me pareció sorprendente.

El trabajo da grandísimas satisfacciones y requiere compromiso pero todo en su justa medida y sin olvidar otras cosas que también son importantes.




viernes, 30 de diciembre de 2011

Estampas de la vida que fluye

"Disfruta de las pequeñas cosas de la vida porque un día mirarás atrás y te darás cuenta de que fueron las grandes." 
Robert Brault

Tenemos un libro en casa que tiene las páginas blancas y allí, cuando me acuerdo, anoto algún acontecimiento relacionado con la familia o la casa. Hay muchos años en los que no apunto nada durante el año, pero hacia finales de diciembre, nos sentamos con el libro y empezamos a apuntar los hechos relevantes que nos han pasado o las cosas que hemos hecho durante el año: Viajes, escapadas, fiestas, gente que hemos invitado, reparaciones en la casa, nuevas adquisiciones, proyectos laborales, nuevas costumbres, etc.

Brujas, Bélgica
Cuando es fácil y nos acordamos, ponemos en paréntesis el més en el que cierta cosa ocurrió. No somos muy rigurosos en seleccionar lo que entra o no en esta lista. Sencillamente ponemos todo lo que se nos ocurre. El paso de los meses ya suele filtrar suficientemente la memoria como para que sólo se conserven los hechos importantes.

Este es el 5º año que hacemos esto y, mirando los años anteriores, no deja uno de sorprenderse de lo falible que es la memoria. Hay hechos que uno piensa que ocurrieron el año pasado y, de hecho, ocurrieron hace 2 o 3.

Cuando en el día a día, suceden cosas importantes, uno piensa que nunca lo olvidará. Y es posible que uno no olvide el hecho pero es muy fácil que uno olvide cuándo ocurrió. El otro día, con mi madre nos acordábamos de mi abuela y, pese a que tenemos muy presente su ausencia, nos costó un rato calcular cuánto hace que nos dejó.

Brujas, Bélgica

Salvo para cosas puntuales, hacer una lista así, no tiene mucha utilidad práctica pero es realmente motivante  ver por escrito todo lo que uno ha hecho durante el año.  Una lista así te hace ver que esa constante sensación de falta de tiempo en realidad no fue falta de tiempo, fue un tiempo invertido en algo.

Feliz año nuevo.

viernes, 7 de octubre de 2011

Si no te hace sonreir, deshazte de él

Con los años se van acumulando objetos a nuestro alrededor que van llenando nuestras casas.

Por supuesto que existen muchas personas con el suficiente sentido común y falta de apego que van manteniendo saneado su entorno.

Esto no es así en todos los casos. Frecuentemente llegan a nosotros objetos que ni siquiera cuando entran en casa nos acaban de satisfacer pero enseguida les envolvemos con el halo del recuerdo o sencillamente, por pereza, quedan en el mismo sitio en el que los pusiste cuando entraron.

Aquella entrada de un concierto que ni siquiera te gustó quedó enganchada en tu corcho y 10 años más tarde, si lo piensas friamente, el único valor que tiene para tí es que lleva 10 años en tu corcho.

Hay una regla fácil para decidir si esa entrada al concierto debe acompañarte 10 años más y es:
 Si no te hace sonreír, deshazte de ella.

Aquel florero que encajaba en la casa anterior y ya no te hace feliz en la nueva. Regálalo, véndelo o tíralo. No dejes que los objetos te invadan.

Esto es muuuucho más fácil de decir que de hacer, pero cuando uno tiene el día "expeditivo" y quiere pasar a la acción, un criterio de decisión a considerar es: ¿Me hace sonreir ver este objeto a mi alrededor?


Historias del final de verano

viernes, 29 de julio de 2011

La caja fuerte

Una conocida, a la que llamaré Constanza, es la única heredera de la familia de su fallecido marido.

Su suegra vivía de manera extremadamente desahogada y se dedicaba intensamente a la pasión de comprar.

Aparentemente, Constanza estuvo muchos años "procesando" aquello que su suegra había ido acumulando. A lo largo del tiempo había llenando pisos, casas y almacenes con todo tipo de cosas.

Llegó el momento de desmantelar una casa en la costa y el momento de tener que abrir la caja fuerte. Constanza no conocía la combinación así que tuvo que ponerse en contacto con la casa que fabricaba la caja para saber de qué manera poder abrirla. La cosa no fue fácil y ella lo explica con mucho sentido del humor. El caso es que lo logran y cual es su sorpresa al ver el contenido.

¿Qué había en la caja? ¿Qué podía ser tan valioso como para guardarlo en una caja fuerte?

Había un atillo de documentos que tenían una nota.

"Tirar sin leer"

Los documentos, el único contenido de la caja, eran cartas de amor que se habían intercambiado la suegra con su marido, el suegro de Constanza, cuando eran novios.

Aunque Constanza me contó esta historia entre risas, la historia me conmovió profundamente.

Pareja en Berlín
Una señora, que, en cosas materiales, podía tener todo lo que quisiera, decide meter en una caja fuerte unas cartas de amor. Podría haberlas puesto en su mesilla de noche o en algún compartimento de su escritorio pero ella decide meterlas en una caja fuerte. Además, no las guarda junto a otras cosas "de más valor". Las cartas son lo único que deja en la caja fuerte.

Más allá de las motivaciones reales de esta mujer, la simbología es hermosa:
Teniéndolo TODO, al final, unas cartas de amor entre ella y su novio resultan ser su posesión más valiosa.

Felices vacaciones a aquellos que las empecéis hoy.