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viernes, 6 de enero de 2012

El reto de los 7 días

Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad."


Winston Churchill


Hace unas semanas escribí sobre las ventajas de ser "insumergible".  Hay gente a la que le es más fácil que a otras ser insumergible pero, en todo caso, es algo que puede mejorarse con un poco de práctica.

La Hulpe. Bélgica
Una vez leí que alguien sugería el siguiente reto:
Durante 7 días, no criticar ni quejarse.


Parece un ejercicio banal pero quien lo proponía estaba convencido de que había un antes y un después de superar este reto.

No lo he probado así que no puedo asegurar que vaya a cambiar la vida de nadie pero, sí creo firmemente que quien critica y se queja está cediendo un poco el control de su vida y revela más de si mismo que la persona más exhibicionista de facebook. 

Algunos afortunados han estado de vacaciones hasta ahora. El lunes puede ser un buen día para plantearse este reto.

Si alguien lo prueba, me gustaría que me contara los resultados.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Los príncipes azules no existen

Tras varias semanas de silencio, retomo esta actividad.

La verdad es que he pasado una época bastante exigente de trabajo y me veía absolutamente incapaz de  pensar en buenas prácticas para una vida equilibrada cuando la mía era un descontrol total :-)

Trinity College. Dublin
Irlanda
En estos días "post-pico-de-trabajo" he reflexionado sobre la época que he pasado y quiero compartirlo aquí.

Hay momentos en los que nuestro caminar por la vida se hace exigente, a veces emocional y a veces físicamente. Se nos acumulan las obligaciones, el trabajo, los disgustos o todo a la vez.

Hay un cosa que es innegable: Nadie puede vivir nuestra vida por nosotros. Ni aunque estemos rodeados de seres que nos quieran y nos echen una mano y eso no se puede agradecer lo suficiente :-) 
Nuestro camino es individual y si el trabajo o las obligaciones nos exigen hasta un punto casi insoportable hemos de ser conscientes de que sólo nosotros podemos salir de ahí, ya sea por nuestro propio pie o con los pies por delante (metafórica o literalmente).
 
He pensado en esto muchas veces haciendo excursiones:  Cuando llegaba a mi límite físico (no hace falta mucho), me ponía a pensar: "Silvia, nadie te va a sacar de aquí. O caminas tú, o caminas tú. No hay otra opción. Así que más vale que sigas avanzando aunque sea a un paso por minuto."


Pienso que, cuando uno se siente desbordado, lo primero que debe analizar es si la situación es coyuntural o estructural.

Si es coyuntural, no queda otra que apretar los dientes, aligerar todo el peso que se pueda y seguir caminando, entregando el trabajo e ir cumpliendo hitos.

Irlanda
Si de manera estructural nos hemos montado una vida demasiado exigente, hay que recordar que, lamentablemente,  los príncipes azules que pasan por ahí, te rescatan y te elevan a una vida sin preocupaciones, no son frecuentes. Así que no queda otra que intentar distanciarse lo suficiente para observar friamente nuestra vida y tomar decisiones. Si no las tomamos a tiempo nosotros, es posible que, a la larga, las tomen otros por nosotros y tal vez no nos gusten.


Una de las claves para simplificar la vida da nombre a este blog "No hagas hoy, lo que puedas dejar de hacer mañana."
Formulado como pregunta podría ser: ¿Qué cosas podría dejar de hacer hoy mismo sin que me arrepienta mañana?" o "¿Si no hago esto hoy, mañana me sentiré culpable o liberada?" Puede llegar a sorprendernos la cantidad de tiempo que consumimos en cosas que, ni nos aportan nada ni nos hacen felices.
¿Estamos haciendo cosas por quedar bien con conocidos, clientes o incluso parientes que, en realidad, nos dan más disgustos que alegrías y que, en realidad, no se merecen nuestro compromiso? Lástima que no siempre sea tan fácil, a veces es tremendamente duro, pero siempre hay que recordar que: "O salimos por nuestro propio pie o salimos con los pies por delante."

Ahora que se acerca la Navidad y es una época que disfruto mucho, intentaré ser más ligera la semana que viene  :-)

viernes, 11 de noviembre de 2011

Ya lo hago yo

El otro día un adolescente explicaba la siguiente anécdota:
En una asignatura del instituto un profesor les había mandado un trabajo a todos y quiso dar la oportunidad a 3 alumnos de presentar su trabajo al resto de la clase a lo largo de las siguientes semanas.
El adolescente en cuestión fue el primero en ofrecerse. Ante la falta de otros voluntarios, la profesora eligió a dedo a dos alumnos más y les preguntó quién quería ser el primero en presentar. Ninguno de los tres candidatos quiso ser el primero. Ante la indignación del chico, la profesora zanjó el asunto dirigiéndose a él diciendo: “Como has sido el primero en levantar la mano para presentar, serás el primero en hacerlo.”

Menudo desastre para nuestra sociedad si, desde el colegio, mostrar iniciativa es “penalizado”. Opino que la profesora podría haber dicho: “Como has sido el primero en ofrecerte, te dejo elegir cuándo quieres presentar.” Y a continuación fijar las fechas del resto.

Los chicos de hoy en día juegan a un sinfín de videojuegos y son buenísimos aprendiendo las reglas del juego jugando. Con lo cual, la lección que les ha dado esa profesora les calará aún más que a cualquier  otra generación anterior.

Vaticano
La profesora ha logrado, no sólo menguar la capacidad de iniciativa de sus alumnos, sino que se ha complicado su propio futuro. La próxima vez que pida un voluntario para algo, en vez de tener que gestionar una clase llena de manos alzadas que pujan por ser el primero, se encontrará con una clase llena de alumnos que mirarán para otro lado. Eso es bastante más complicado de gestionar energéticamente.

 Nuestra vida mejoraría si nos esforzáramos en evitar “penalizar” comportamientos que, en realidad, querríamos o deberíamos premiar. Esto ocurre en el ámbito profesional y en el privado.

Roma
¿Cuántas veces vemos a un niño intentar hacer algo y, como le vemos torpe, en vez de animarle y tener paciencia, le “arrebatamos” la actividad y la asumimos nosotros?
P.ej. un niño intenta doblar una camiseta y como va lento y lo hace mal, en vez de tomarnos el tiempo de animarle o ayudarle, le cogemos la camiseta y decimos: “Trae, anda, que ya la doblo yo.”

Luego, cuando el niño no quiera doblar camisetas nunca más, nos quejaremos de que todo lo tenemos que hacer nosotras.


viernes, 16 de septiembre de 2011

Just do it

Hace unos años una compañera me dijo: "Te parecerá una tontería, pero he empezado a interiorizar el lema de Nike: Just do it."
A continuación me comentó que en ocasiones había tareas, que, por diversos motivos, se le quedaban atascadas y se dedicaba a planificarlas y replanificarlas en vez de ponerse en ellas y sacárselas de encima.

Hay muchos motivos para posponer una idea, por ejemplo:

- La tarea es demasiado larga en relación al tiempo medio que uno suele tener para desarrollar una actividad en el trabajo sin ser interrumpido. Este tiempo varía según la empresa, el puesto y la época pero es infrecuente tener un trabajo en el que uno pueda tener por delante dos horas tranquilas para ponerse a hacer algo.
- Otras tareas nos exigen salir fuera de nuestra área de confort en relación a nuestro caracter o nuestras habilidades. Para algunos, hacer una simple llamada puede ser bloqueante porque les resulta un gran esfuerzo tratar con personas. A otros les aterra tener que pelearse con un ordenador, un idioma que no dominan, una temática que les resulta dura por algún motivo personal, etc.

El "Just do it" te reta a salir de tu zona de confort y de aquello que te resulta fácil y ponerte manos a la obra. Por eso a mi compañera de trabajo esta frase le daba ese plus de motivación para afrontar las tareas que más le costaban.

Si es que al final, el camino se hace andando y si no te pones, no avanzas.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Aut inveniam viam aut faciam

Para los que tenemos el latín oxidado: "Encontraré un camino o haré uno."

Al parecer, el general cartaginés, Anibal, respondió con esta frase a sus oficiales cuando le dijeron que era imposible cruzar los Alpes.

Según Saint Exupery "No debemos intentar predecir el futuro, sino hacerlo posible."

El otro día hablé en el post "Elegir qué batallas pelear" de dos actitudes ante la vida, la fatalista y otra más proactiva. Aunque ya cité a Saint Exupery,  me centré en la importancia de dejar algunas cuestiones en manos del destino.

Para aquellas batallas que sí decidimos pelear, Anibal y Saint Exupery son toda una inspiración.

Cerca de Mallín el Grande. Patagonia chilena

Como detalle curioso, la frase de Aníbal es el lema de la Holton-Arms School, una escuela preuniversitaria para chicas en Bethesda (EEUU) en la que estuvo becada Christine Lagarde.

viernes, 26 de agosto de 2011

Elegir qué batallas pelear

Dice el refrán que "Hay que saber elegir qué batallas pelear"

Diría que generalmente nos movemos entre dos posturas a la hora de afrontar nuestro futuro: el fatalista que presupone un destino predeterminado y que es un poco pasivo y comodón y otro más activo que se ha puesto de moda por libros como "El secreto" u otros que hablan de la Ley de la Atracción. Ya Saint Exupery decía: "No hay que intentar predecir el futuro, sino hacerlo posible."


Barcelona
Pese a que la postura proactiva de tomar las riendas de tu propia vida es muy importante, la actitud fatalista no es menos importante y útil y por lo tanto conlleva cierto riesgo dejarla en manos del destino...(sic)

Es muy interesante para nuestra salud mental y física decidir conscientemente en qué cuestiones queremos tirarnos al río y dejar que nos lleve la corriente y en qué cuestiones queremos implicarnos.


En estas fechas todos sentimos que las vacaciones se están acabando. Incluso aquellos que ya están trabajando sienten que el país está a punto de despertarse de su letargo estival.


Así que empezamos a cavilar y a plantear propósitos y estrategias de cómo afrontar el nuevo curso. Es un buen momento, para incorporar la proactividad pero no debemos olvidar incorporar una pizca de  fatalismo a la ecuación y plantearse seriamente cuál o cuáles serán las causas principales que queremos poner en práctica este curso pase lo que pase y qué causas dejaremos en manos del destino. A saber:

Los Antiguos. Argentina
- Mantenernos en forma
- Realizar algún tipo de estudio
- Comer sano
- Conseguir un ascenso
- Tener tiempo para pasarlo en familia
- Quedar con amigos al menos 1 vez a la semana

Tanto las batallas que se decidirán pelear como aquellas que no, la lista sobre la que decidir puede ser única. Tal vez elija para este año aprender inglés y trabajar para conseguir un ascenso y dejar al azar mi forma física y mi alimentación.

Esto no quiere decir que nos abandonemos y nos dejemos arrastrar al desastre. Puede ser que el río nos lleve donde queremos sin intervenir en ello. La parte importante es que no me voy a autoflagelar si no voy al gimnasio por tercer día consecutivo o si como pizza por segunda vez en una semana si he decidido dejarme llevar en estos dos temas.
Sólo será lícito autoflagelarme (si es estrictamente necesario) si aflojo en mi propósito de aprender ingles o trabajar para el ascenso.

Camino al Lago del Desierto. Argentina
Como nuestra energía es finita,  no se puede estar en todo, hay que elegir los ríos en los que se va a flotar y los caminos que se van a caminar.

Creo que este fin de semana me dedicaré 15 minutos a reflexionar sobre este tema y hacerme una pequeña lista. Sé que me costará hacer una lista corta y manejable pero quiero intentarlo.


¡Ánimos y feliz reentrada!